1Estado posprandial: predominio anabólico
Inmediatamente después de una comida, la glucemia y los aminoácidos plasmáticos se elevan, estimulando la liberación de insulina (capítulo VIII.5 del Manual de Fisiología) desde la célula β pancreática, que domina el panorama hormonal:
| Órgano | Proceso dominante | Capítulo de referencia |
|---|---|---|
| Hígado | ↑ Captación de glucosa (glucoquinasa, baja afinidad, capítulo IV.1); ↑ glucogenogénesis (capítulo IV.4); ↑ glucólisis; ↑ síntesis de ácidos grasos a partir del excedente de glucosa (capítulo VI.3); ↓ gluconeogénesis | IV.1, IV.4, VI.3 |
| Músculo | ↑ Captación de glucosa (GLUT4, capítulo IV.1); ↑ glucogenogénesis; ↑ síntesis proteica (captación de aminoácidos) | IV.1, IV.4 |
| Tejido adiposo | ↑ Captación de glucosa (GLUT4); ↑ síntesis de triglicéridos (a partir de glicerol-3-fosfato glucolítico y ácidos grasos de los quilomicrones vía LPL, capítulo VI.1); ↓ lipólisis | IV.1, VI.1, VI.2 |
El resultado neto: el excedente energético de la comida se almacena en tres formas de reserva —glucógeno (hepático y muscular, capacidad limitada), triglicéridos (tejido adiposo, capacidad prácticamente ilimitada), y proteína corporal (síntesis neta positiva)—.
2Ayuno corto (horas): movilización del glucógeno
A medida que la glucemia comienza a descender tras la absorción completa de la comida (algunas horas después), cae la insulina y se eleva el glucagón, invirtiendo el patrón anterior:
| Proceso | Mecanismo |
|---|---|
| ↑ Glucogenólisis hepática | Glucagón → AMPc/PKA → activa glucógeno fosforilasa (capítulo IV.4) — la fuente inmediata de glucosa para mantener la glucemia en las primeras horas de ayuno |
| ↑ Lipólisis moderada | Activación temprana de la lipasa sensible a hormonas (capítulo VI.2), comenzando a movilizar ácidos grasos como combustible alternativo para tejidos no glucosa-dependientes |
| ↓ Glucogenogénesis, ↓ síntesis de ácidos grasos | Mismas cascadas reguladas por fosforilación, en dirección opuesta (capítulos IV.4, VI.3) |
El glucógeno hepático (~75-100 g) se agota en aproximadamente 12-24 horas de ayuno continuo, marcando la transición hacia el escenario siguiente.
3Ayuno prolongado (días): gluconeogénesis y cetosis
Una vez agotado el glucógeno, el organismo depende enteramente de la gluconeogénesis (capítulo IV.3) para mantener la glucemia, y progresivamente se desplaza hacia la utilización de lípidos como combustible dominante:
| Proceso | Detalle |
|---|---|
| ↑↑ Lipólisis | Máxima activación de la lipasa sensible a hormonas — ácidos grasos libres se convierten en el combustible principal de músculo, corazón e hígado (β-oxidación, capítulo VI.2) |
| ↑↑ Gluconeogénesis hepática | Sustentada inicialmente por alanina (ciclo glucosa-alanina, capítulo VII.2) proveniente del catabolismo proteico muscular, y por el glicerol liberado por la lipólisis (capítulo VI.2) |
| ↑↑ Cetogénesis hepática | El exceso de acetil-CoA de la β-oxidación, que el ciclo de Krebs no puede procesar completamente (por desviación del oxalacetato hacia gluconeogénesis, capítulo V.1), se desvía a cuerpos cetónicos (capítulo VI.2) — cetonemia progresivamente creciente |
| Adaptación cerebral progresiva | Tras ~3-5 días de ayuno prolongado, el cerebro comienza a utilizar cuerpos cetónicos como combustible alternativo parcial (hasta cubrir ~⅔ de su demanda energética), reduciendo su dependencia de glucosa — el mecanismo clave que ahorra proteína muscular, ya que reduce la necesidad de generar alanina gluconeogénica a partir de catabolismo proteico continuo |
En los primeros días de ayuno, antes de que el cerebro se adapte a usar cuerpos cetónicos, la única forma de mantener su aporte de glucosa es la gluconeogénesis a partir de aminoácidos —lo que exige catabolizar proteína muscular de forma continua e insostenible—. Si esta dependencia exclusiva de proteína muscular persistiera durante semanas de ayuno, la pérdida de masa muscular (incluidos los músculos respiratorios) sería letal mucho antes de agotarse las reservas de grasa corporal, mucho más abundantes energéticamente (capítulo VI.2). La adaptación cerebral a los cuerpos cetónicos, alcanzada hacia el 3.º-5.º día, reduce drásticamente la demanda de gluconeogénesis y, con ella, la tasa de catabolismo proteico —permitiendo que un individuo sobreviva semanas de ayuno prolongado consumiendo predominantemente sus reservas grasas, con una pérdida de proteína corporal mucho más lenta y sostenible—.
4Resumen del control hormonal integrado
| Estado | Insulina | Glucagón | Proceso dominante |
|---|---|---|---|
| Posprandial | Alta | Baja | Almacenamiento (glucógeno, triglicéridos, síntesis proteica) |
| Ayuno corto | Baja | Alta | Glucogenólisis hepática |
| Ayuno prolongado | Muy baja | Muy alta (+ cortisol, GH sostenidos) | Lipólisis, gluconeogénesis, cetogénesis |
Los mismos ejes hormonales adicionales —cortisol (Manual de Fisiología, capítulo VII.3) y hormona del crecimiento (capítulo VII.1)— refuerzan progresivamente este patrón catabólico a medida que el ayuno se prolonga, sumándose al glucagón para sostener la movilización de reservas.
5Trampas de examen
| Trampa | Por qué confunde | Aclaración |
|---|---|---|
| Pensar que la cetosis solo aparece en la diabetes descompensada | Se asocia primero a la cetoacidosis diabética | La cetosis moderada es una respuesta fisiológica normal y adaptativa del ayuno prolongado — la diferencia con la cetoacidosis diabética es de grado y de contexto (ausencia de insulina absoluta vs. simple ayuno con insulina baja pero presente), ver Manual de Fisiología, capítulo VII.5 |
| Pensar que el cerebro nunca puede usar otro combustible que no sea glucosa | Es la regla general en condiciones normales | Tras varios días de ayuno prolongado, el cerebro se adapta a utilizar cuerpos cetónicos para una fracción significativa de su demanda energética — una excepción fisiológica clave que ahorra proteína muscular |
| Pensar que la glucogenólisis por sí sola sostiene la glucemia durante todo el ayuno | Es el primer mecanismo compensador que aparece | El glucógeno hepático se agota en ~12-24 horas — más allá de ese punto, la gluconeogénesis (no la glucogenólisis) es la única fuente de glucosa endógena sostenida |
6Puntos clave
- Estado posprandial (↑insulina): predomina el almacenamiento — glucogenogénesis, síntesis de triglicéridos, síntesis proteica, en hígado/músculo/tejido adiposo.
- Ayuno corto (↓insulina, ↑glucagón): predomina la glucogenólisis hepática, con lipólisis moderada iniciándose.
- Ayuno prolongado (glucógeno agotado): predomina la lipólisis máxima, la gluconeogénesis (desde alanina y glicerol) y la cetogénesis.
- La adaptación cerebral a cuerpos cetónicos (~día 3-5 de ayuno) reduce la demanda de gluconeogénesis y, con ella, ahorra proteína muscular — la clave de la supervivencia al ayuno prolongado.
- Insulina y glucagón (reforzados por cortisol y GH en el ayuno prolongado) coordinan todo este patrón de forma recíproca en las mismas enzimas ya reguladas capítulo a capítulo en este manual.